domingo, 3 de noviembre de 2013

Black Velvet

Desde que Brían volvió del baño directamente pagamos la cuenta y nos dirigimos a los autos para ir a la discoteca, no tengo idea de porque me da cosa que me acaricie en la parte baja de la espalda, apenas lo hizo cuando llegamos a la salida del Resto me sentí totalmente ultrajada, como sucia, vamos a decir la verdad, y lo que siento es que no le pertenece ese lugar a su mano.

Ahora estamos subidos al auto, nos dirigimos a la discoteca Robin y la nursia van en su propio auto. 

-¿Pasa algo?- pregunta Brian sacándome de mis pensamientos.

-No, simplemente es que comí mucho y no me siento bien- 

-Te note un poco rara esta noche.

-Para nada, me la pase de diez- miento con una sonrisa.

Llegamos a la disco y realmente está lleno de gente, todas las miradas van dirigidas a mi escote y al macho que viene atrás mio, comienza a sonar Black Velvet, y Brian me pone sus manos en mi vientre y comienza a moverse de a poco.

Cierro los ojos y me dejo llevar por el momento, pasando mis uñas por sus brazos, entrelazando mis dedos con los de el, largando un suave suspiro cuando siento que sus labios hacen contacto con mi nuca, cuando su lengua da su primera descarga. Y me muerde, fuerte pero lento, pasando sus dientes por el lóbulo de mi oreja y soplando en el lugar. Sus manos suben como fuego lento por mi abdomen hasta quedarse en el borde de mi corpiño y con sus pulgares suavemente juega en el lugar. 

-Jelly- dice en mi oído.

-¿mmmhmm?- pregunto apoyando mi cabeza en su pecho.

-Quiero besarte- dice

-Bueno- respondo como si nada.

Giro mi cara hacia la de el y nuestros labios se juntan, agarra mis manos y me da vuelta, así que ahora estoy de frente con nuestras bocas unidas, mis manos en su pelo tirando fuerte, el se acerca y siento su erección apoyarse en mi punto de placer y largo un gran suspiro ahogado en su boca.

Hasta que sentimos una corneta que nos aturde a los dos y nos separamos.

-Pueden ir a tener relaciones a un lugar más íntimo- dice un Robin furioso frente a nosotros.

-No sé que bicho le pico, pero parece como si le vino- dice su "novia"

Nos agarramos de la mano y nos sentamos con ellos, se me abren los ojos como platos cuando veo que Robin se toma tres vasos de Vodka, levanta a su novia y se va a bailar con ella, y mirándome comienza a besarla.

Para mi sorpresa Brian me agarra la mano y me lleva al lado de ellos, toma mi cara y comienza a chuparme los labios, al principio no respondo, luego por venganza si, hasta que me olvido de Robin y la nursia. Nos comemos un buen rato a besos, hasta que sentimos que todos se quejan, abro los ojos y me doy cuenta de que el lugar se quedó sin luz, y siento unas manos que me agarran la cintura. 

Y me dejo llevar.

-Continuará-


jueves, 24 de octubre de 2013

Juego compartido.

Mierda, mierda, mierda.

Siento como si de repente me hubiera metido en una comedia cliché, y mi Robin está guapo, y con todo el sentido de la palabra. 

-Si te molesta algo, podemos irnos a otro lugar más íntimo- dice Brian apoyando su mano en mi espalda.

Yo sin ningún sentido pego un respingón y me pongo toda colorada. Veo que Robin se levanta de su mesa y se dirige a la parte trasera del Resto, y malditos sean mis zapatos que se engancharon en la alfombra. Por suerte el aún no nos vio, pero todavía no me llega a la mente como es que Brian si conocía a la mujer de Robin la maltrató en la tienda.

Y yo no soy de las que se van, yo quiero averiguar.

Me desengancho el zapato de la alfombra y tiro mi mejor cara de Doverman a las miradas de los curiosos.

-No te hagas drama, me encanta el lugar- le digo al macho que tengo al lado.

Me agarra la mano y nos encaminamos en la dirección en donde está el potrillo mal teñido de la prometida de Robin.

La odio de solo verla.

Levanta la vista hacia nosotros y sonríe cuando dice.

-¡Hola! veo que funcionó el plan de hacerme la mala para que consigas una conquista- dice sonriendo y batiendo sus pestañas a Brian.

Mi cabeza comienza a ir a toda marcha, ni siquiera me doy cuenta cuando Brian hace las presentaciones, y de repente estoy sentada a su lado con la prometida parloteando enfrente nuestro de un salón en la bahía, en licor más caro, todo para el casamiento perfecto.

 -Y el macho heredero de la familia, ¿donde está?- Pregunta 

Y el llega en ese momento, vistiendo unos pantalones ajustados de traje negros, con una camisa negra y corbata, que le quedan como un guante y hacer resaltar su piel.


Cuando llega su prometida se pone de pié y hace las presentaciones.

-Cielito, te presento a Jelly, la muchacha de Brian, hacen una pareja taaaan bonita- lo miro y me sonrojo, me saluda apenas con un apretón de manos que hace que mi corazón se acelere, de la forma en la que una bomba está a punto de explotar.

Nos sentamos en la mesa, intento reprimir mis ganas de llorar, realmente lo intento, debo parecer un muñequito que solo aciente con la cabeza y que aparte no deja de parpadear.

¿por qué no todo es diferente? ¿por qué no puede ser mío? ¿por qué no me conoció antes que a ella? ¿por qué es todo tan difícil y a la vez hermoso?

Me vibra el celular y sin que nadie mire lo saco de la cartera.

R: Te ves bonita
Levanto la mirada, pero sus ojos no muestran sentimientos ni nada por el estilo.

Respondo
J: quisiera tocarte
R: yo quisiera poder arrancar tu blusa y pasar mi pene por tus pechos.

Me ahogo con el agua que acabo de tomar y empiezo a toser como una loca de remate.

-¿Estás bien pequeña?- dice Brian.

Robin aprieta su mano sobre el mantel en un puño.

DOS PUEDEN JUGAR ESTE JUEGO, Y ME LAS VA A PAGAR POR LO QUE DIJO AYER.


-Oh, es solo que me ahogue pero estoy bien, mi vida- le digo sonriendo y acariciando su mejilla.

Si las miradas mataran, la de Robin pudiera calcinar todo el lugar.

Le lanzo una mirada sombría y el me la devuelve.

-Bueno y quiero saber que tiene esta chica para permitir que la conquistes, porque las últimas mujeres que te buscaste, una era depresiva, la otra amante solemnemente de los tatuajes y te había querido tatuar un testículo, y la última era totalmente anti-social- dice Robin con una sonrisa.

-Amor, no juzgues a la pobre Jelly, a mi me cae de lo más bien- dice el potrillo.

-Bueno la gente está llena de sorpresas- dice Brian tomando mi mano arriba de la mesa- quizá la vemos toda santita y adentro del ropero tiene esposas y un látigo- 

Me pongo color escarlata al instante, luego sonrío como si me creyera la broma.

-Con eso completarías el rollo, una sado-masoquista, seria lo único que faltaría para rellenar el pastel, aunque no te ofendas querida pero creo que estás media pasada de kilos como para que te entre un traje de cuero-

Sin pensarlo levanto mi pierna y le clavo el taco aguja en el medio de las pelotas, si será desgraciado.

-No sé, me parecería de lo más sabroso experimentar una cosa con el zado, hasta escuche que hay mujeres dominantes- dice el potrillo abriendo los ojos, parece que se le van a salir de la mesa.

Tomo la voz en la mesa- Si, realmente el otro día una amiga me contó, que esas mujeres hasta pueden hacer que sus sumisos reciban penetraciones anales por otros hombres, o simplemente ellas entregarse a otros- 

A Robin la sangre de la cara se le fue, y ahora está blanco como un papel.

-Bueno mucha charla de cosas sin sentido, propongo que terminemos de comer y salgamos a bailar- Dice Brian.

Luego se levanta de su silla, para ir al baño pero antes de irse me da un casto beso en los labios.

Miro sin querer a Robin y en sus ojos veo un dolor totalmente inexplicable.

-Continuará-





martes, 22 de octubre de 2013

Confrontación.

Veo la cara de piedra de Robin mientras deja el paquete en la mesa, no me mira, solo junta sus cosas y se encamina hacia la puerta, por un momento se queda para ahí mirando la nada, luego se da vuelta y mirando el piso me dice

- No use protección, cualquier problema me lo haces saber y lo sacamos- dirige su mirada a mi vientre y entre mis piernas y capto el mensaje- no quiero un hijo bastardo, tampoco quiero una mujer que se tire todo lo que tenga una verga entre las piernas.

Azota la puerta y me deja, tirada en el suelo llorando, llorando por ser tan tonta de dejarme llevar y no usar protección, por no decirle a Brian que estaba con alguien, también por no decirle a Robin que había conocido a alguien. Pero todo es tan raro, no tenemos nada el y yo, simplemente somos una pareja de juegos, sin lugar a dudas juegos que espantarían a cualquier vainilla.

Pasan horas hasta que me levanto del suelo y me dirijo al paquete y leo la nota:

Mi Cenicienta, espero te guste el presente, es bonito y fácil de quitar.
Tengo fe de que mañana a la noche te lo voy a poder sacar y decirte mi tercer nombre entre gemidos.
Con afecto.
Brian.

¡Mierda!

El timbre del teléfono me hace saltar, atiendo sin saber quien es que está del otro lado de la línea.

-Hola mi niña-

-Hola mamá- intento sonar normal.

-¿Estás bien?- suena preocupada.

-Si, con un poco de dolores porque estoy con mi período- excusa estúpida.

-A mi no me engañas hija, pero no te voy a presionar, cuando quieras hablar me buscas-

Me pican las putas lágrimas en los ojos.

-Está bien mamá hasta luego-

Y lo peor de todo es que me siento culpable por no haberle hablado de Brian a Robin, como si yo pidiera explicaciones de porque se casa con esa rubia retinada, por favor, ni siquiera la ama. Bueno no es que me haya dicho a mi que me ama, pero con todo lo que me confeso sobre la mesa de la cocina ¡putos recuerdos que me hacen emocionar!

Yo no me voy a quedar de brazos cruzados esperando que el se disculpe si puedo pasarme la noche tomando con un tipo buenorro en uno de los mejores restos del lugar.

Me paso todo el día pintándome las uñas, tarareando alguna que otra canción, intentando no pensar demasiado, y para cuando llegan las 19:45 hs, estoy parada frente al espejo con mi pelo peinado con rulos, algunos sueltos que enmarcan mi rostro y otros que están atados con invisibles, tengo puesto el regalo que envió Robin, unos tacos aguja de Praga color negro con un moño en la punta color verde que hacen juego con la camisa de gaza del mismo color, y la pollera larga acampanada que se abre en mis piernas hasta arriba del muslo, pero en la parte trasera es larga hasta el piso. Me puse una sombra de ojos gris verdeada, y me pinte los labios ligeramente rojo carmín.

Si. Me veo sexy.

Cuando salgo a la puerta veo estacionado un BMW color rojo fuego y de el se baja Brian, vistiendo un traje color gris oscuro con una camisa color azul vino y una corbata gris haciendo juego con el traje. QUE PAPITO.



-Hola hermosa- me dice mientras toma mi mano y besa mis nudillos, casi me quedo sin aire cuando siento que pasa su lengua en el nudillo de mi dedo anular.

Q U E   M E  P E L L I Z Q U E N.

-Hola- digo toda colorada.

Pero ni que tuviera quince años.

-Nos espera una hermosa noche, vamos a cenar con mi primo y su mujer si no te molesta- dice sonriendo.

Si me sonríe así no me molesta nada.

-No hay problema-

-Se te corrió la pintura de labios-

Me apresuro a sacar el espejo que llevo en la cartera pero cuando me doy cuenta el está a escasos centímetros míos, con su dedo en mi labio inferior, se agacha y me besa, suave lento como con miedo a que me rompa, con timidez pasa su lengua por el medio de mis labios, hasta que abro mi boca a el. POR DIOS. Llevo mis manos a su pelo y el las suyas a mi cintura, cuando se acerca un poco más siento su erección hacer presión en mi cadera. BENDITO CIELO DE LOS HOMBRES SEXYS. Me muerde el labio y nos alejamos.

-Ya está- dice sonriéndome.

Me muerdo desde adentro mi mejilla, y le sonrío, tomo su mano y nos subimos al auto.

Ya a punto de estacionar el auto, agarra mi mano me la aprieta y me sonríe cuando lo miro, lo bueno es que no pensé en Robin en todo el tiempo.

Cuando llegamos al resto la asistente nos conduce por el lugar, se me engancha el tacón en la alfombra y me freno de golpe, cuando veo que Robin está con su prometida en el mismo lugar.

-Justo ahí esta mi primo y su futura esposa- dice Brian señalándolos.


-Continuará-





sábado, 19 de octubre de 2013

Balley

Calmate, calmate, calmate. Me digo el mantra en mi cabeza unas cien veces. 
No puedo creer qu
e realmente lo llamé, voy a cortar.
"NO SEAS COBARDE" grita mi reflejo en el espejo levantándome una ceja.
Suena el tuuub-tuuuub- y en el tercer tono contestan el telefono.

-Si, diga- Ah Dios, bendita voz del sexo.

-Estemm, es que...-Deja de balbucear tonta- soy la chica de la tienda, las botas, vos, yo, digo es que-Escucho su risa del otro lado- 

-Hola Cenicienta-

Y LA QUE LO PARIO! ME LO COMO.

-Hola- "es increíble como cuando me pongo nerviosa mi voz se hace chillona"

-¿Y a dónde querés ir a cenar?-

Whoa "en tu cama gritan mis hormonas"

-Cuanta confianza-

-Soy un vendedor de zapatos, mi segundo nombre es confianza, el tercero te lo voy a decir cuando te tenga abajo mío gozando de placer- 

¿Me podré encender un poco más?

-Ejem...bueno en realidad no llamaba para una cita, queria agradecerte por defenderme en el negocio-

"mentira me dice mi reflejo mientras chasquea su lengua"

-Y como yo sali en tu rescate, me lo vas a agradecer con una cena, mañana a la noche a las 20:00 hs en "El Carmin"- 

Se me escapa el aire de los pulmones, es el lugar más exclusivo, tenes que ir con una reseña de seis meses antes para conseguir lugares.

-Umm-Tonta, no pensé en Robin- bueno

-Ya lo confirmaste, te voy a mandar un regalo esta misma noche para que uses para ir al lugar, no me desobedezcas, nos vemos el sábado-

Y con eso corta el teléfono.

No alcanzo a serenarme, que el timbre de la puerta me saca de mi trance, y cuando la abro me quedo totalmente sin aliento,

Mi Robin está parado frente a mi con una caja en sus manos, y una sonrisa hermosa en esos labios que me vuelven loca.

Entra a casa, deja la caja que tiene en las manos en la mesilla que está al lado de la puerta, se da vuelta  y estampa su boca sobre la mía, me besa tiernamente, me arrincona contra la pared, levanta mi remera que tengo puesta solo con unos boxers, y su lengua se abre camino en mi, al principio pruebo sus labios, su boca, nuestros alientos comienzan a mezclarse junto con nuestros sentidos, y hasta empezamos a compactar nos y gemimos  cuando es totalmente evidente que el sabe mis movimientos y yo los de el. Mis manos suben por su pecho, siento su corazón acelerado sobre la palma de mi mano, subo mis manos hasta sus cabellos y tiro fuertemente, un sonido ronco sale de su garganta. Nos separamos respirando los dos pesadamente, su frente sobre la mía, nos miramos con las pupilas dilatadas, pongo mi mano sobre su mejilla y raspo sobre su barba, su cara busca el contacto y el besa mi palma.

-Déjame hacerte mía Jelly, déjame que te ame- dice mirándome.

Estoy hipnotizada por las palabras que utiliza.

-Si, por favor- logro decir.

-Quiero que esta noche el control sea todo mio-

Vuelvo a asentir con la cabeza.

Me agarra de la mano y me lleva hasta la mesa de la cocina, donde me deja con mis glúteos apoyados, se arrodilla y saca los boxers, dejándome solo con la remera, va hasta la caja que esta sobre la mesilla, siento que se mueve a mis espaldas y me atraganto con un suspiro cuando siento que esta colocando un pañuelo en mis ojos.

-Shh, tranquila amor- dice tiernamente y deposita un beso ruidoso en mi cuello.

Me quita la remera por en sima de la cabeza, luego siento que se aleja que se rasga el papel de una caja, que abre la nevera y el freezer, y cuando vuelve asalta mi boca dulcemente, como si fuéramos amantes que no se ven desde hace mil años.

Luego besa mi pulso que esta sobre las nubes, y habla con una voz totalmente calma y sexy.

-Como te estás portando tan bien, voy a mojarte con un poco de licor "Balley", que es caliente y cremoso como vos amada mía, y voy a pasar hielos por tus pechos, para saborear el contraste del calor y el frío, y cuando te corras fuertemente voy a tomar de tus jugos dulces, y jugar un poco más-

MI DIOS.

Siento un líquido caliente y cremoso correr por el medio de mis pechos, que llega hasta mi ombligo, y antes de que pueda decir algo un pinchazo frió de un hielo en mi pezón, me retuerzo suavemente buscando un poco de satisfacción. Por unos minutos no hay nada, hasta que siento como Robin comienza a chupar y tirar de mi pezón izquierdo, cuando pasa al otro pecho, su mano unta del licor que está en mi panza y comienza a friccionar me clítoris con el, unos cuantos gemidos se me escapan, hasta que vuelvo a quedar nula de sentidos cuando siento que Robin comienza a bajar besando suavemente mi vientre, se entretiene con mi ombligo, muerde mi piel antes de mi clítoris haciéndome saltar de un jadeo, luego siento otra vez el hielo pero esta vez, en mi vientre, su lengua continua haciendo círculos en mi clítoris, mientras el hielo recorre toda mi piel sensible, por lo caliente del licor, y el frió a la vez.

Hasta que sin previo aviso siento el hielo mojarme, que comienza a lanzarme al avismo, pero no es suficiente.

-Por Favor Robin- ruego

-Dime bebé- 

-Quiero Venirme-

-Dejate llevar, regalame tu orgasmo y deci que sos mia-

-Si Robin, soy tuya-

Luego su masaje en mi clítoris es mas insistente, y sin previo aviso me introduce un hielo en mi vagina, haciendome gritar y venirme fuerte sobre el.



Bendito Dios del Santo Sexo.

Pasan apenas dos segundos cuando siento como el me penetra de una simple estocada y mi calor familiar comienza a formarse dentro mio. Gemimos al unísono cuando el está completamente adentro, lo puedo sentir latir mientras mis paredes lo abrazan.

Me saca la venda de los ojos, la luz me hace parpadear, estamos gimiendo suavemente mientras mueve sus caderas adelante y atrás.

Pone una mano en mi nuca y me endereza para que lo mire a los ojos.

-Sos mia, completamente mia, tu cuerpo me responde, no  puedo estar serca tuyo sin la necesidad de meterme dentro, no puedo tenerte lo suficientemente lejos como para no pensarte, me voy a casar con otra, pero no siento nada, a quien quiero cojerme todas las noches hasta perder el sentido es a vos, con quien quiero dormir es con vos, con quien sueño es con vos, a quien muero por ver embarazada de mis hijos es a vos, te repito que puedo casarme con otra, o tener un simple sexo, meterme en su envase, pero dentro de quien voy a querer estar palpitando es dentro tuyo, porque vos sos mia, y yofui un simple huérfano hasta que me arruinaste para cualquier persona,somos como el licor y el hielo, yo se que tu calor me va a consumir, de a poco, pero lo hara, y no me importa no ser nada, si con el simple hecho de desaparecer me fundo con vos, y estoy dentro tuyo.- 

Estoy totalmente sorprendida por las palabras, no puedo decir nada, y comienzo a parpadear para no llorar, que sensación mas hermosa.

-Soy tuya Robin- digo sin aliento.

-Mía, solo, Mía- dice y de una estocada final estallamos en un orgasmo.

Gritamos al unísono, luego nos tiramos en el piso todo manchado a acurrucarnos. Y justo cuando estamos quedandonos dormidos, suena el timbre de la puerta, Robin me besa y atiende el, cierra la puerta y me incorporo, MIERDA, ES EL PAQUETE DE BRIAN.

-CONTINUARÁ-



jueves, 5 de septiembre de 2013

Cenicienta.

5 meses después.

Las cosas con Robin después de mi cumpleaños siguieron, cada vez mas fogosos, nos turnábamos en días para dormir juntos, obvio el le mentía a su familia y yo fingía que no me dolía, como cuando finjo que no me duele mientras el habla de su futura esposa con los compañeros de trabajo.
No es egoísmo o querer destruir un matrimonio, realmente no entiendo porque mi chico estando tan bueno, su futura esposa no se acuesta con el, a mi que no me venga con el cuento de entrar a la cama nupcial virgen, porque la guarra debe tener la tela de la virginidad cagada por palomas en los altos de los montes. Simplemente fue asqueroso cuando la conocí en la empresa que entro pavoneándose y Robin salio a cebarle sus tetas para saber que quería. 
tac tac tac, se escucho, todos levantamos la cabeza y nos encontramos con una rubia plástica, llena de botox, aunque linda la zorra, muy calculadora y fría. Nadie nunca pudo olvidar la cara de azco y como arrugo la nariz cuando le pregunto a Robin.

-¿Acá trabajan, este sucuchito?- yo y mis ganas de matarla en ese momento hubiéramos podido incendiar todo Francia.

-Si acá trabajamos- dijo evidentemente incómodo. Increíble que ni siquiera lo saludo con un beso en la boca, según la señorita porque no quería despintar su labial-¿Necesitas algo?- pregunto el amablemente.

-Si puede ser posible amor, antes de la boda que dejes de trabajar en un lugar tan deprimente, no queremos que nadie piense que realmente trabajas cuando sabemos que tu papa es uno de los hombres mas influyentes del mundo. Bueno y segundo quiero plata, podes creer que en una sola tarde alcance a gastar ciento cincuenta mil dolares, increible, pero bueno hoy lo soluciono mándame medio millón si podes para dentro de dos horas, y solucionamos el tema. Te veo el domingo en la cena de tus padres.

Y con eso repiqueteando en el piso con los tacos se fue.

La gente cuando se entero de la cantidad de dinero que tenia Robin cambió notablemente con el, ahora lo tratan de distinta forma, hasta los jefes, como si fuese un Dios, yo no, por suerte me di cuenta que le incomoda.

Luego de conocer a su futura esposa, el se puso mas fogoso conmigo, nos metíamos en los baños y teníamos muy buen sexo, nos bañábamos juntos, jugábamos desnudos en la cocina, y en sub todo mejoro notablemente, cuando yo me hice dominante con ayuda de mi amiga Zuleika. 

Evidentemente es un gran apoyo, y mas que nada hoy que estamos en una zapateria y acaba de entrar la guarra futura esposa de Robin.

-Obviamente quiero unos zapatos de charol, lo más caro que tenga, quiero impresionar a todos en mi casamiento- escucho que dice la rubia colica que tengo cerca a mi se me ocurre salir a comprar zapatos cuando sale esta con sus amigas a despilfarrar dinero. 

-Vos calmate y mira para otro lado, hace lo que viniste a hacer, que no te interese, la que se acuesta con su marido sos vos, ella simplemente se queda con un par de zapatos- dice Zuleika.

-Me molesta que lo use- digo rápidamente.

-Espera, espera, ¿Vos lo querés?- dice abriendo los ojos como platos.

-Déjame que te diga, que simplemente no necesitas hacer alarde de tu título de psicóloga- le digo con mi cara roja como un tomate, pero si sera bruja que sabe que me gusta.

-A mi me pasa con Scorpio, también, simplemente nena el sexo va de la mano de los sentimientos, nadie dijo que tenemos que tener cien citas antes de ir a la cama, nadie dijo que sin sexo no hay amor, tampoco nadie dijo que en el sexo no se puede encontrar el amor, y así de simple nadie puede explicar el amor, porque lo sentimos de formas diferente- dice ella.

-Wow, hablas de la puta madre! voy a comenzar a grabarte- nos destartalamos un rato de la risa.

-¿En qué puedo servirles?- nos dice una voz masculina.

Nos damos vuelta, y oh por dios! la perfección, es alto delgado con ojos color cafe, pelo bien corto, labios carnosos y esta usando una musculosa que marca cada pedacito de sus musculos.

Jodido infierno.

-Quiero las botas que están en el exhibidor, las blancas- digo como puedo.

Me las trae de mi número sin dejar de mirarme, obvio que la POCO DISIMULADA DE ZULEIKA no deja de hacerme caras como de "te esta mirando" a las que yo le respondo "lo se mujer no seas tan obvia"

Me siento a medirme mis botas y el simplemente me dice.

No cenicienta, yo te la mido.

AY QUE ME MUERO.

En el incomodo momento dejo que me mida las botas, las camino, comprobamos que me quedan bien y por desgracia me encuentro en la caja con la rubia colera.
ugh!

-No la pueden atender a ella antes que a mi, yo llevo calzados mas caros y aparte voy a pagar con una amex- dice.

SI SERA PERRA.

-Disculpe, pero como seres civilizados ella llego antes que usted, y hay que hacer cola, no nos interesa su tarjeta, aquí atendemos y respetamos a las personas si usted no es asi puede irse a una veterinaria donde atienden animales- dice mi hombre.

POR DIOS, NADIE BORRA MI SONRISA DE FELIZ CUMPLEAÑOS.

La rubia se va, amenazando, nosotros pagamos, y cuando abro la caja de botas en mi casa me encuentro un papel adentro.


Mi nombre es Brian Cenicienta. Este es mi numero, llamame y podemos salir.


SANTA MADRE DE DIOS.

miércoles, 21 de agosto de 2013

Chico sexy, problema en puerta.

Genial, lo único que me faltaba era que me encuentres semi desnuda con un tremendo hombre en el piso, por suerte serraron la puerta para darnos tiempo a cambiarnos, después solita me voy a tener que aguantar la rabieta.
Él casi ni me mira, no sé si tiene vergüenza o que, pero no me mira, Genial ahora tengo que colocarme el sostén y la remera, como si no fuera suficiente humillación ya.
-Jelly- hay mi dios, esta en mi espalda, ¿que hago? ¿lo miro?
-¿mmm?- digo mientras coloco mi sostén.
-Me encanto lo que hicimos en sub, también lo de esta noche, no me molesta conocer a tu familia, pero yo estoy comprometido, y si te animas podemos seguir, lo único que te pido es que no lo cuentes en sub, porque me expulsarían.- me agarra el rostro con las manos- me encantas Jelly, me encanta no poder dejar de tocarte, querer olerte en todos lados, querer verte a cada hora, tenés tiempo para responderme.


¿Comprometido?¿Comprometido?¿Comprometido?¿Comprometido?¿Comprometido?¿Comprometido?¿Comprometido?¿Comprometido?¿Comprometido?¿Comprometido?¿Comprometido?¿Comprometido?¿Comprometido?¿Comprometido?¿Comprometido?¿Comprometido?¿Comprometido?¿Comprometido?¿Comprometido?¿Comprometido?¿Comprometido?¿Comprometido?¿Comprometido?¿Comprometido?¿Comprometido?¿Comprometido?¿Comprometido?¿Comprometido?¿Comprometido?¿Comprometido?¿Comprometido?¿Comprometido?¿Comprometido?¿Comprometido?¿Comprometido?¿Comprometido?¿Comprometido?¿Comprometido?¿Comprometido?¿Comprometido?¿Comprometido?¿Comprometido?¿Comprometido?¿Comprometido?¿Comprometido?¿Comprometido?¿Comprometido?¿Comprometido?¿Comprometido?

MIERDA, SANTA MIERDA.


Salimos a abrir la puerta y como era de esperar tengo a toda 


la familia embobada mirando a Robin, mi madre parece que 

lo está por poner al horno con papas para comérselo. 

Saluda a todos, ummm mi hermano le hace cara de pocas 

moscas, es tan mono cuando se pone todo protector.

Luego de que se marcha. Todos se vuelven hacia mi a 

preguntarme cosas.

-POR DIOS JELLY ¿DE DONDE LO SACASTE?- dice mi 

primo Eduardo, que el como su mujer tienen los ojos 

desencajados.

-Pues trabajamos juntos- digo, AY DIOSITO ESTO ES 

TAAAN INCÓMODO.

-Si, pues te vimos trabajar arduamente sobre la alfombra, 

¿Estudiaban un articulo de sexo para la revista?- Tira mi 

hermano, Victor.

¡ZAZ! lapicera que junto de la mesa y se la tiro por la 

cabeza.

-¿Cuál es el problema? pero si hasta soy grande- digo 

poniendo puchero.

-Ningún problema, si en estos momentos nos sentamos y 

ultimamos detalles, ¿Que tal el pajarito que lleva, y esos 

tatuajes? madre santa- dice mi prima Alexandra.

Por supuesto mi primo Eduardo le acaba de poner cara de 

¿En serio?


-No hay ningún problema hija, pero los chicos sexys como 

ustedes dicen traen problema en puerta- dice mamá

-Y mira que te ha traído un problema que nosotros 

aparecimos en tu puerta- mi tía Marisela antes de partirse de 

la risa.

-Ha ha ha! son taaaaan graciosos, y si que oportunos- digo, 

pero tampoco aguanto la risa.

Me vibra el celular.

Robin: Felíz cumple Luna mía! que se te cumplan tus 

deseos, yo te deseo, ;) espero que sigamos con lo nuestro. 

Besos

AYYYYYY, ES TAN LINDO, Y A LA VEZ TAN FEO QUE 

ESTÉ COMPROMETIDO.

Luego de un rato todos me saludan normalmente por mi 

cumpleaños, soplo las velitas, cortamos pastel, y antes de 

que se vayan todos recibo un ramo de rosas rojas.

Abro la tarjeta expectante de quién la mando y me quedo 

sin habla.

Cuéntame la historia de como un puma amaba tanto la luna que moría cada noche solo para verla regresar.
Te deseo un feliz cumpleaños, quiero que funcione lo nuestro.
Robin

Continuará


domingo, 11 de agosto de 2013

Fuera del escenario.

Entonces luego de recibir un orgasmo totalmente devastador ¿como quedo delante de esta gente? ¿Como una sumisa? ¿Como alguien a disposición de cualquiera para abrir de piernas?
Está bien que no puedo ni moverme porque tengo las piernas en estado de gelatina, pero me siento totalmente confundida, no solo pinche un tabú acerca del dolor y el placer, sino que permití que una persona haga con mi cuerpo lo que se le venga en ganas.
Estoy tan confusa, y perdida, y odio estar así.

Salgo del club, por la calle trasera, ya que todos la utilizamos como fachada, porque parece que salimos de un local de comida rápida, al instante que mi cabeza asimila el hecho de que estoy en la vía pública hago señas a los taxis.

Al fin uno frena, y cuando voy a abrir la puerta ¡Tas! corriente eléctrica.

-Disculpame, pero estoy un poco ocupado, apurado y necesito llegar ¿te molesta si tomamos el mismo taxi?

¡Chan! es el chico que me dio el orgasmo, reconocería esos ojos a 200 km!

-Err, no, no claro que no, emmm, mi nombre es Jelly- le extiendo mi mano.

La aprieta y mientras me guiña un ojo con una sonrisa seductora dice

-Se quien sos, rica mía  mi nombre es Robin, estoy para servirla mis señora- ayyyyy que me muero, se esta mordiendo el labio inferior mientras me mira.

-Ohh- estoy rojo escarlata- subamos al taxi entonces.

Luego de unos minutos de incómodo silencio en el taxi el rompe el silencio.

-Trabajamos juntos, ¿Sabias?

-¿En que sector estás?- Yo soy la que se encarga de llevar los reportajes al papel, para que luego salgan en la revista PRUNUE, en la que trabajo.

-Estoy en el sector de finanzas, te veo muy a menudo. Hace un tiempo te cortaste el pelo, te pintas los labios, y te vestís para infartar, me gustás.

ESTOY HIPERVENTILANDO.

-Gra,gracias.

Cuando llegamos a la avenida principal antes de bajarse me dice.

-Dame tu celular.

Le paso el número y promete llamarme.

AY MI DIOS

Por supuesto que mientras estoy en mi casa parece que floto en una nube de papel, todo me parece perfecto, hasta que abro la nevera y me doy cuenta de que no compre comida para comer.

El timbre suena justo cuando estoy por tomar las llaves para ir a super mercado chino a abastecerme de comida.

Esta robin en la puerta, con unos pantalones vaqueros, muy sensuales, y una camiseta musculosa que le queda ajustada y deja en descubierto sus tatuajes de los brazos e invita a que quieras seguir explorando.

ME VA A DAR UN INFARTO

-Hola, disculpa la molestia, sabia donde vivias y quise visitarte y comer con vos, si no tenes problemas- me muestra una bolsa llena de comida.

-No, esta bien, entra, me sorprendiste.

La noche pasa rápido, comemos unos tacos tirados en mi alfombra mientras en la televisión pasan la película El Origen con Robin compartimos muchas miradas, y me da la sensación de que la noche todavía es joven.

Sin darme cuenta cuando como el postre, se me cae una frutilla con crema dentro del escote. QUE VERGUENZA-




-No! YO TE LIMPIO. - dice el acercándose a mi.

Mirándome a los ojos comienza a bajar primero el bretel izquiero de mi remera, luego el del corpiño que es color celeste, siempre mirándome a los ojos, cuando mi corpiño y mi remera ya no cubren mis pechos, me apoyo como puedo contra el sillón para darle acceso a mi, pero me sorprende que no vaya directamente a donde esta la frutilla.

Comienza a correrme el pelo para un costado y me empieza a torturar con su lengua bajo mi oreja, no puedo evitar gemir cuando siento que sopla por donde me acaba de chupar, se abre de piernas y esta sobre mi, de modo que estoy sentada y el prácticamente arriba mio. Se saca su remera por en sima de su cabeza, y en su pecho veo el tatuaje de dos serpientes enfrentadas que justo en el medio hay un diamante, que tentativa a pasar mis dedos por ahí...

Ambos pechos míos están al aire, sus dedos toman mis pezones, pero el sigue con su boca en mi cuello, sube lentamente por mi barbilla hasta que agarra mis labios, me besa con hambre y desesperación  sabiendo que los dos queremos más que un beso. Mis manos comienzan a tocar su abdomen, mi dios, esto merece un monumento, hasta que llego al botón de sus pantalones, y cuando comienzo a des cambiarlo comienza a gemir y apretarse contra mis manos. Es grande, realmente tentador lo que tengo entre mis manos.

Se desprende del beso mordiéndome el labio inferior mientras que se para y se desquita de sus pantalones, hago lo mismo con mi pollera y solo me quedo con mi colaless de tul color celeste, que es muy provocativa, me ayuda a deshacerme de mi remera y mi corpiño.
Hasta que estamos ambos tumbados en la alfombra totalmente desnudos, de costados los dos enfrentados, noto algo frió que comienza a bajar por mi panza, y veo que entre sus dedos tienen una frutilla, y esta jugando con mi piel. Luego de pasármela por el clítoris, mirándome se la pasa por el prepucio de su pene.

SOMOS DIGNOS DE UNA ESCENA PORNO.

Me toma opresivamente de la nuca, mientras que mete su pene entre mis piernas, no en mi vagina pero si debajo de esta, y se frota contra mi, si miro hacia abajo veo como sale y entre de mis piernas mientras que toda su longitud estimula mi clítoris, estamos jadeando inconscientemente mientras sentimos toda la adrenalina recorriendo nuestras entrañas. El agarra una manta que esta sobre el sofá y nos cubre, debido a que el aire acondicionado nos da un poco de frió, seguimos con nuestras bocas unidas, mientras mis manos están en su cola, las suyas están en mi pelo y mi pecho.


¡Bum! se abre la puerta de la entrada.

-QUE LOS CUMPLA FELIZ, QUE LOS CUMPLA FELIZ.

TODA MI FAMILIA ESTA EN EL UMBRAL DE LA PUERTA CON GORROS DE CUMPLEAÑOS Y CON CARAS DE PASMADOS PORQUE NOS ACABAN DE ENCONTRAR TENIENDO SEXO.

-CONTINUARÁ-