Ahora estamos subidos al auto, nos dirigimos a la discoteca Robin y la nursia van en su propio auto.
-¿Pasa algo?- pregunta Brian sacándome de mis pensamientos.
-No, simplemente es que comí mucho y no me siento bien-
-Te note un poco rara esta noche.
-Para nada, me la pase de diez- miento con una sonrisa.
Llegamos a la disco y realmente está lleno de gente, todas las miradas van dirigidas a mi escote y al macho que viene atrás mio, comienza a sonar Black Velvet, y Brian me pone sus manos en mi vientre y comienza a moverse de a poco.
Cierro los ojos y me dejo llevar por el momento, pasando mis uñas por sus brazos, entrelazando mis dedos con los de el, largando un suave suspiro cuando siento que sus labios hacen contacto con mi nuca, cuando su lengua da su primera descarga. Y me muerde, fuerte pero lento, pasando sus dientes por el lóbulo de mi oreja y soplando en el lugar. Sus manos suben como fuego lento por mi abdomen hasta quedarse en el borde de mi corpiño y con sus pulgares suavemente juega en el lugar.
-Jelly- dice en mi oído.
-¿mmmhmm?- pregunto apoyando mi cabeza en su pecho.
-Quiero besarte- dice
-Bueno- respondo como si nada.
Giro mi cara hacia la de el y nuestros labios se juntan, agarra mis manos y me da vuelta, así que ahora estoy de frente con nuestras bocas unidas, mis manos en su pelo tirando fuerte, el se acerca y siento su erección apoyarse en mi punto de placer y largo un gran suspiro ahogado en su boca.
Hasta que sentimos una corneta que nos aturde a los dos y nos separamos.
-Pueden ir a tener relaciones a un lugar más íntimo- dice un Robin furioso frente a nosotros.
-No sé que bicho le pico, pero parece como si le vino- dice su "novia"
Nos agarramos de la mano y nos sentamos con ellos, se me abren los ojos como platos cuando veo que Robin se toma tres vasos de Vodka, levanta a su novia y se va a bailar con ella, y mirándome comienza a besarla.
Para mi sorpresa Brian me agarra la mano y me lleva al lado de ellos, toma mi cara y comienza a chuparme los labios, al principio no respondo, luego por venganza si, hasta que me olvido de Robin y la nursia. Nos comemos un buen rato a besos, hasta que sentimos que todos se quejan, abro los ojos y me doy cuenta de que el lugar se quedó sin luz, y siento unas manos que me agarran la cintura.
Y me dejo llevar.
-Continuará-




