martes, 22 de octubre de 2013

Confrontación.

Veo la cara de piedra de Robin mientras deja el paquete en la mesa, no me mira, solo junta sus cosas y se encamina hacia la puerta, por un momento se queda para ahí mirando la nada, luego se da vuelta y mirando el piso me dice

- No use protección, cualquier problema me lo haces saber y lo sacamos- dirige su mirada a mi vientre y entre mis piernas y capto el mensaje- no quiero un hijo bastardo, tampoco quiero una mujer que se tire todo lo que tenga una verga entre las piernas.

Azota la puerta y me deja, tirada en el suelo llorando, llorando por ser tan tonta de dejarme llevar y no usar protección, por no decirle a Brian que estaba con alguien, también por no decirle a Robin que había conocido a alguien. Pero todo es tan raro, no tenemos nada el y yo, simplemente somos una pareja de juegos, sin lugar a dudas juegos que espantarían a cualquier vainilla.

Pasan horas hasta que me levanto del suelo y me dirijo al paquete y leo la nota:

Mi Cenicienta, espero te guste el presente, es bonito y fácil de quitar.
Tengo fe de que mañana a la noche te lo voy a poder sacar y decirte mi tercer nombre entre gemidos.
Con afecto.
Brian.

¡Mierda!

El timbre del teléfono me hace saltar, atiendo sin saber quien es que está del otro lado de la línea.

-Hola mi niña-

-Hola mamá- intento sonar normal.

-¿Estás bien?- suena preocupada.

-Si, con un poco de dolores porque estoy con mi período- excusa estúpida.

-A mi no me engañas hija, pero no te voy a presionar, cuando quieras hablar me buscas-

Me pican las putas lágrimas en los ojos.

-Está bien mamá hasta luego-

Y lo peor de todo es que me siento culpable por no haberle hablado de Brian a Robin, como si yo pidiera explicaciones de porque se casa con esa rubia retinada, por favor, ni siquiera la ama. Bueno no es que me haya dicho a mi que me ama, pero con todo lo que me confeso sobre la mesa de la cocina ¡putos recuerdos que me hacen emocionar!

Yo no me voy a quedar de brazos cruzados esperando que el se disculpe si puedo pasarme la noche tomando con un tipo buenorro en uno de los mejores restos del lugar.

Me paso todo el día pintándome las uñas, tarareando alguna que otra canción, intentando no pensar demasiado, y para cuando llegan las 19:45 hs, estoy parada frente al espejo con mi pelo peinado con rulos, algunos sueltos que enmarcan mi rostro y otros que están atados con invisibles, tengo puesto el regalo que envió Robin, unos tacos aguja de Praga color negro con un moño en la punta color verde que hacen juego con la camisa de gaza del mismo color, y la pollera larga acampanada que se abre en mis piernas hasta arriba del muslo, pero en la parte trasera es larga hasta el piso. Me puse una sombra de ojos gris verdeada, y me pinte los labios ligeramente rojo carmín.

Si. Me veo sexy.

Cuando salgo a la puerta veo estacionado un BMW color rojo fuego y de el se baja Brian, vistiendo un traje color gris oscuro con una camisa color azul vino y una corbata gris haciendo juego con el traje. QUE PAPITO.



-Hola hermosa- me dice mientras toma mi mano y besa mis nudillos, casi me quedo sin aire cuando siento que pasa su lengua en el nudillo de mi dedo anular.

Q U E   M E  P E L L I Z Q U E N.

-Hola- digo toda colorada.

Pero ni que tuviera quince años.

-Nos espera una hermosa noche, vamos a cenar con mi primo y su mujer si no te molesta- dice sonriendo.

Si me sonríe así no me molesta nada.

-No hay problema-

-Se te corrió la pintura de labios-

Me apresuro a sacar el espejo que llevo en la cartera pero cuando me doy cuenta el está a escasos centímetros míos, con su dedo en mi labio inferior, se agacha y me besa, suave lento como con miedo a que me rompa, con timidez pasa su lengua por el medio de mis labios, hasta que abro mi boca a el. POR DIOS. Llevo mis manos a su pelo y el las suyas a mi cintura, cuando se acerca un poco más siento su erección hacer presión en mi cadera. BENDITO CIELO DE LOS HOMBRES SEXYS. Me muerde el labio y nos alejamos.

-Ya está- dice sonriéndome.

Me muerdo desde adentro mi mejilla, y le sonrío, tomo su mano y nos subimos al auto.

Ya a punto de estacionar el auto, agarra mi mano me la aprieta y me sonríe cuando lo miro, lo bueno es que no pensé en Robin en todo el tiempo.

Cuando llegamos al resto la asistente nos conduce por el lugar, se me engancha el tacón en la alfombra y me freno de golpe, cuando veo que Robin está con su prometida en el mismo lugar.

-Justo ahí esta mi primo y su futura esposa- dice Brian señalándolos.


-Continuará-





8 comentarios:

  1. amigaaaaaaaaaaa!!!!!!!!!! no me puedes dejar asi!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! exijo una ampliación de capitulo !!!!

    Me encanta y Brian se va en este momento a mis intocables!!!!!

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    1. bueno te adelanto que con el próximo capítulo te mueres en cerio, bueno me alegro que Brian te guste ;)

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    2. Son ellos por Diooosss ROBIN y la plástica, pero con el vestido de Jelly lo va ha dejar con la boca abierta....eres mi heroina jajajaja.
      Marina porque tan cortito :'( cuando me empiezo a enganchar...se acabo cuando publicas?????

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    3. hola hermosa en unos días publico, en el próximo capítulo va a haber una sorpresa graaaande, tengan paciencia, y a esperar.

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  2. Quequequeeeeeee su primo??? Robin ayy diosito de las verguenzas tragala tierra q se le rompa el taco o la ropa o algo pero q no entre ahi x lo q mas qieras Marinaaaaaaaaa

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    1. hola zu, lamento decirte que hasta se van a sentar en la misma mesa. Y SE VIENEN SORPRESAS

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  3. No esto es para morirse ja ja Jelly y ahora que harás tremenda situación..

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